Estados Unidos. Una compañía fundada por el investigador de la Universidad de Stanford, Aaswath Raman, ha desarrollado un método de refrigeración capaz de expulsar el exceso de calor de la atmósfera en forma de rayos infrarrojos.
La idea consiste en explotar un fenómeno natural llamado refrigeración por radiación. Todos los objetos emiten radiación térmica. Cuando es emitida hacia el cielo, una parte es absorbida y reflejada por la atmósfera. La otra, que corresponde a un rango específico de frecuencias, se escapa a la atmósfera superior y al espacio exterior, donde las condiciones son mucho más frías. Esto puede provocar que el objeto emita esa radiación para enfriarse hasta por debajo de la temperatura del aire circundante.
La empresa SkyCool está desarrollando una tecnología para explotar este fenómeno, basada en los recientes avances de nuestra capacidad para manipular la luz a nanoescala. Hace tiempo que los ingenieros saben que la refrigeración por radiación resulta útil para enfriar los edificios por la noche. Durante el día, sin embargo, la radiación del sol contrarresta el efecto refrigerante. Pero hace un par de años, Raman y un compañero de la Universidad de Stanford calcularon que debería ser posible lograr un efecto refrigerante por el día.
En 2014, el grupo publicó un trabajo sobre un dispositivo diseñado para combinar las propiedades ópticas de tres materiales distintos, dispuestos en una pila de múltiples capas y enfriados hasta casi 5 °C por debajo de la temperatura ambiente. Esto demostró que "la fría oscuridad del Universo" puede ser empleada como un recurso renovable, "incluso durante las horas de más calor", escribieron los investigadores.
Un modelo existente para el enfoque básico de SkyCool, explica, es la reciente elaboración y comercialización de técnicas para aplicar un revestimiento óptico para que las ventanas sean más energéticamente eficientes.
Raman explica que la empresa también ha demostrado que sus prototipos pueden reducir significativamente la temperatura del agua, lo que sugiere que debería ser posible "enchufarlo a un amplio abanico de sistemas de refrigeración o aire condicionado existentes".
Fuente: MIT Technology Review.