Colombia. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, como parte de sus acciones para proteger la capa de ozono y mitigar el cambio climático, reiteró recientemente su compromiso en el fortalecimiento de las capacidades operativas y humanas de las áreas de servicio técnico de las empresas fabricantes de neveras presentes en Colombia.
A través de la Unidad Técnica Ozono (UTO) del Ministerio, y en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), anunciaron la entrega de herramientas a las empresas para el manejo seguro de refrigerantes tipo hidrocarburo.
La donación forma parte del proyecto Plan de Gestión para la Eliminación del Consumo de HCFC Etapa II, y se hizo en sinergia con el Proyecto NAMA para refrigeración doméstica, implementado por la Agencia Alemana de Cooperación Internacional GIZ. (Los HCFC son los hidroclorofluorocarbonos).
A partir de estos proyectos, se establecieron acuerdos de colaboración con las compañías Challenger S.A.S., Industrias Haceb S.A. y Mabe Colombia S.A.S. para el fortalecimiento de sus capacidades técnicas, asumiendo el compromiso de impulsar acciones de promoción, capacitación y divulgación de las Buenas Prácticas Ambientales en refrigeración en actividades de instalación y mantenimiento de equipos de refrigeración doméstica.
Entre estas actividades se cuentan la recuperación de refrigerantes fluorados (hidroclorofluorocarbonos o HCFC y los hidrofluorocarbonos o HFC) y su gestión ambientalmente racional, participar activamente en la programación y realización de talleres teórico-prácticos para el manejo seguro de refrigerantes tipo hidrocarburo y promover procesos de certificación de sus técnicos y de los talleres autorizados.
Estos acuerdos son un paso importante en el cumplimiento de los compromisos del país ante el Protocolo de Montreal, relacionados con la adopción de tecnologías que permitan eliminar el consumo de las sustancias de impacto negativo en la estabilidad climática.
“Impacto positivo”: Ministro
El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa, destacó que las actividades desarrolladas bajo escenarios de cooperación, coordinación, colaboración e interés mutuo entre el Gobierno y el sector productivo contribuyen a las soluciones del país frente a las problemáticas ambientales, “como lo son el agotamiento de la capa de ozono y el calentamiento global”. Y agregó: “Estas acciones impactan positivamente no solo al personal técnico que desarrolla las funciones propias de mantenimiento, sino a todos los usuarios de refrigeradores domésticos en el país”.
Justo Sánchez, director de Investigación y Desarrollo de Challenger, manifestó que estos acuerdos “potencializan a la empresa privada, logrando alineación de cara a las nuevas regulaciones y a los objetivos del país en temas de medio ambiente y de uso racional de la energía”.
Por su parte, Ana María Fernández Gómez, directora de la Fundación Haceb, resaltó: “Somos una compañía consciente de la importancia de seguir creciendo de la mano de la sostenibilidad, es por ello que todas las acciones van encaminadas a generar cada vez más valor a la sociedad; uno de nuestros grandes pilares es el desarrollo de una manufactura cada vez más sostenible, en donde el respeto por las personas, el cuidado y la protección del medio ambiente son transversales a nuestra actividad empresarial, aportando soluciones y acciones para todos nuestros grupos de interés”.
Los acuerdos de colaboración beneficiarán, en el caso de Mabe Colombia, a cerca de 110 técnicos que ahora contarán con equipos de última tecnología para el manejo seguro de gases refrigerantes al momento de prestar su servicio en los hogares. “Esto garantiza la seguridad del usuario y del colaborador”, dijo Iván Zepeda, vicepresidente andino de Mabe.
Un aporte necesario
La entrega de las herramientas por parte del Minambiente contribuye a los procesos de buenas prácticas. Fernández Gómez, de Haceb, explica por qué: “Nuestro sistema de sostenibilidad se basa en una estrategia social, ambiental y económica que nos ayude no solo a garantizar la continuidad de la empresa, sino a la construcción constante de estrategias que generen más valor a la sociedad, prestando un servicio técnico eficiente y responsable, a través de nuestros técnicos directos y aliados que satisfagan las expectativas de nuestros consumidores, generándoles bienestar, seguridad y tranquilidad”.
Sánchez, de Challenger, anotó que las herramientas brindan a sus colaboradores las “mejores condiciones en cuanto a formación e instrumentos para realizar sus labores, así como ser más exigentes en el desarrollo de productos de manera que cumplan con los lineamientos normativos, logrando aportar al medio ambiente con el uso racional de la energía eléctrica”.
Zepeda, de Mabe, manifestó que la compañía incluye en su modelo de sostenibilidad líneas de acción para atender aspectos relacionados con cambio climático, ozono y calidad del aire. “La sostenibilidad es parte fundamental de nuestra estrategia de negocios. Este acuerdo viene a abonar a nuestros esfuerzos, que están orientados a garantizar el uso seguro de un gas refrigerante que no agota la capa de ozono y que, además, tiene un impacto positivo en la eficiencia de nuestros equipos”, dijo.