Uruguay. El Aeropuerto de Carrasco es el primero en la región con una planta de generación solar fotovoltaica. Corporación América, grupo al cual pertenece Puerta del Sur, concesionaria de la terminal aérea, inauguró recientemente la moderna planta de generación solar fotovoltaica.
Con esta novedad la instalación posiciona al aeropuerto como el primero en Latinoamérica, que cuenta con un sistema de generación energética propio.
La planta, con una potencia de 0,5MW, forma parte del Proyecto de Eficiencia Energética que la terminal aérea lleva adelante e incluye el recambio a luminarias LED y la instalación de bombas de calor y free cooling para el acondicionamiento térmico.
En su primera etapa, la planta solar ocupa un predio de una hectárea al ingreso de la terminal y está conformada por 1.540 paneles fotovoltaicos distribuidos en siete filas de norte a sur. Su estructura metálica cuenta con tecnología de última generación de seguimiento solar, que permite el movimiento de los paneles durante el día y mejora en un 30% la captación de la energía del sol a los paneles fijos tradicionales.
El proyecto está alineado con las metas trazadas por la terminal en términos de sostenibilidad y con el pedido mundial emitido por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) de trabajar para mitigar la huella de carbono y prevenir la contaminación de cara al 2030, año en que se estima se duplicará la cantidad de pasajeros de aeronaves en el mundo.
El equipo profesional técnico operó en forma articulada con el Ministerio de Industria, Energía y Minería, la Dirección Nacional de Energía, UTE, y la Unidad de Control de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) del Ministerio de Defensa Nacional para viabilizar la instalación, y finalmente fue construida por un consorcio integrado por las firmas Smart Green Uruguay y Ciemsa.
Durante la inauguración, que contó con la presencia de autoridades nacionales, regionales y de la empresa, Diego Arrosa, CEO de Corporación América en Uruguay, destacó el trabajo realizado junto a las instituciones públicas y reafirmó el compromiso del aeropuerto con la eficiencia energética.
La implementación del proyecto permitió reducir la huella de carbono de la terminal, que debido a ello obtuvo la certificación del Programa de Certificación de Carbono Nivel 1 del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI-World), además de la ISO 14064-1, una norma de gestión ambiental en la que se verifican voluntariamente los informes de emisiones de gases de efecto invernadero.