Internacional. El cobre, uno de los commodities importantes en la industria HVAC/R, viene registrando aumentos de precio notables. Este lunes 10 de mayo su valor había alcanzado los US$4,87 la libra, lo que significó haber superado el máximo histórico registrado el pasado viernes cuando reportó los US$4,72.
En este momento existe un riesgo de escasez de cobre. Según Bank of America (BofA), y los precios podrían alcanzar los US$20.000 por tonelada métrica para 2025.
El estratega de materias primas del Bank of America, Michael Widmer, destacó que los inventarios medidos en toneladas se encuentran ahora en niveles vistos hace 15 años, lo que implica que las existencias actualmente cubren poco más de tres semanas de demanda. Esto se produce cuando la economía mundial comienza a abrirse y reafirmarse.
Después de los déficits en 2021 y 2022, BofA espera que el mercado del cobre se reequilibre en 2023 y 2024 antes de que se produzcan nuevos déficits y una nueva reducción de los inventarios a partir de 2025.
Chile y Perú
Según iForex, ambas economías andinas atan de dificultades para colgarse a este desempeño en el precio del cobre, su principal producto de exportación en un contexto donde tanto el Perú como Chile explican el 60% y 50% de sus exportaciones en minerales básicos o industriales o preciosos.
Chile arrastra una endémica vocación hacia las paralizaciones por huelgas y reclamos sindicales desde sus principales operaciones como los yacimientos operados por Corporación Nacional del Cobre o CODELCO, la empresa cuprífera más grande del planeta.
Con una cartera según las autoridades mineras del Perú en proyectos minero metálicos de US$ US$ 56.158 millones para la horquilla de años 2021 a 2025.
Muchos de ellos cupríferos –como Tía María, Toromocho, Cerro Corona, Mina Justa, Michiquillay, San Gabriel, Corani, Yanacocha Sulfuros y Quellaveco [que está en operación]- se ubican aún a la espera de ser lanzados por las paralizaciones de la economía ante la COVID 19, que en el 2020 significó cien días de “apagón operacional”.
Ante ese panorama y con un precio por libra que roza los cinco dólares, las economías andinas tienen una carrera contrarreloj.