Internacional. La Asociación Nacional de Productores Fotovoltaicos, Anpier, de España, presentó un estudio que aborda un análisis de la situación del sector fotovoltaico a nivel mundial; aportando datos macroeconómicos y sobre potencia instalada.
Contemplando, además, variables tales como: Cambio climático, descarbonización de la economía para 2050, acuerdos internacionales y Derechos de emisión. El estudio también aborda en detalle la situación del sector a nivel estatal: con datos de situación, regulación, generación, mercado, potencia, autoconsumo y perspectivas sectoriales.
El mapa energético mundial camina firme hacia un modelo renovable:
El estudio indica que la energía fotovoltaica se encuentra en su momento de mayor crecimiento a nivel mundial, potenciado principalmente por el desarrollo, en los últimos años, de esta tecnología en algunos países de Asia, como China, India o Japón. Este último año se ha superado la barrera de los 400 GW acumulados, superando los 393 GW nucleares en el mundo; mientras que el año anterior ya fue un hito memorable el que se alcanzaran los 300 GW.
En lo que respecta a la potencia total instalada, cabe destacar que entre China, Estados Unidos, Japón y Alemania, esto es, los cuatro países con mayor potencia instalada en el mundo, cubren casi el 70% de la potencia instalada total. China, es el primer país del mundo en términos de potencia instalada, con 131 GW, con más del doble de potencia instalada que el segundo, Estados Unidos, con 51 MW. En 2017, confirmando su dominio en los mercados, en China se instalaron 53 GW, lo que implica que China instaló aproximadamente un 51% de la potencia total mundial.
En los últimos años la incorporación de este tipo de tecnología en los mercados energéticos está siendo imparable: durante el año 2016 la potencia mundial instalada aumentó un 50%, y en 2017 un 38,7%. En este sentido, en el año 2016 la potencia mundial instalada fue de 75 GW, alcanzándose los 303 GW de capacidad acumulada en todo el mundo, mientras que el pasado año estas cifras se superaron con creces, rondándose los 100 GW instalados.
El establecimiento de un marco regulatorio estable y favorable hacia las energías renovables es de vital importancia para el desarrollo de la fotovoltaica. En España, la experiencia pasada es una demostración clara de cuán gravemente pueden afectar los cambios regulatorios de un país a la integración de esta tecnología, no solo por sus efectos inmediatos, sino también por sus efectos a largo plazo. En los últimos años, las políticas económicas de apoyo a la fotovoltaica de los distintos países han ido pasando de retribuciones en forma de tarifas, a otros mecanismos retributivos como son las subastas.
Al respecto de estas, dado el grado de aprendizaje alcanzado en la fotovoltaica y su continua reducción de costes, la tecnología se ha convertido en plenamente competitiva frente al resto de tecnologías de generación. Ello ha implicado que las principales subastas de generación a nivel mundial hayan sido cubiertas con fotovoltaica. Valgan como ejemplo Abu Dhabi y Dubai, donde en 2016 se cerraron subastas con PPAs (Power Purchase Agreements) por debajo de 0,03 $/kWh. Por su parte, en España se adjudicaron 3,9 GW fotovoltaicos con un coste de inversión inferior a 700 €/kW.
Sin embargo, probablemente este crecimiento sea proporcionalmente menor que en años anteriores, debido a que los mercados comienzan a consolidarse, y a que los dos últimos años han estado marcados por un ritmo difícil de mantener.
La evolución del precio del módulo fotovoltaico de panel plano, refleja un claro y continuado descenso de costes, el precio del panel fotovoltaico ha caído un 89% desde el año 2007, a causa del desarrollo y la evolución de esta tecnológica.
El abaratamiento de los equipos inversores con el paso del tiempo también se ha producido, pero en mucha menor medida que la espectacular curva descendente de precios de los paneles solares, concretamente la evolución del precio de los inversores solares fotovoltaicos, por unidad de potencia, refleja un claro y continuado descenso de costes, pero mucho más blando, como se puede apreciar en el siguiente gráfico:
Las políticas renovables en Europa se mantienen:
- La UE importa el 53% de la energía que consume.
- El 75% del parque de viviendas de la UE es ineficiente desde el punto de vista energético.
- El 94% del transporte depende de los productos derivados del petróleo, de los cuales el 90 % es importado.
- Los precios al por mayor de la electricidad son superiores en un 30%.
- En este contexto y con la intención de contribuir a evitar los efectos más devastadores del Cambio Climático, la Unión Europea pretende reforzar su ambición para cumplir con los compromisos en materia energética y liderar la lucha por el cambio climático. En noviembre del 2016 la Comisión Europea presentó un paquete de medidas en materia energética con objetivos a 2030, cuya futura directiva de renovables ha sido ya consensuada por Comisión, Parlamente y Consejo. Cabe destacar dos artículos desde el punto de vista de la generación fotovoltaica y social: El Artículo 22 Comunidades de energías renovables y el Artículo 6 que fija la obligatoriedad de los Estados miembros de garantizar que el nivel de apoyo prestado a los proyectos de energías renovables, así como las condiciones a las que esté sujeto, si se revisaran, no tengan un impacto negativo en los derechos ni en la economía de los proyectos.
- Si bien en 2016 Europa había experimentado un ligero decrecimiento del mercado fotovoltaico, en 2017 regresó a la tendencia creciente, que ya había experimentado en 2015. Así, la potencia total agregada dicho año se situó en torno a los 6,5 GW, frente a los 6 GW instalados en 2016.
Fuente: Asociación Nacional de Productores Fotovoltaicos.