Brasil. El Programa Brasileño de Eliminación de los Hidroclorofluorocarbonos (HCFCs), sustancias que afectan a la capa de ozono, ya posibilitó la retirada del 34% del consumo brasileño de esos elementos, cuya meta es del 35% para el año 2020, conforme lo establecido por el Protocolo de Montreal.
La segunda etapa del Programa Brasileño de Eliminación de los HCFC, el PBH, tiene el compromiso de retirar de las cadenas productivas el 51,6% de esas sustancias a partir de enero de 2021. La sustancia debe ser prohibida en 2040.
En algunos días se concluirá el borrador de la Instrucción Normativa presentada en una reunión del Grupo de trabajo coordinado por el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) que tuvo lugar la semana pasada. El documento fue bien recibido por las asociaciones que representan a los sectores productivos y deberá ser sometido a consulta pública hasta el final del año.
La coordinadora general de Protección de la Capa de Ozono del MMA, Magna Luduvice, explica que la evolución tecnológica ya garantiza una transición sin grandes impactos para la industria. "Hay varias opciones de sustitución que se pueden adaptar a cada sector", destaca.