Latinoamérica. Ingersoll Rand resaltó su compromiso de aumentar la eficiencia energética y reducir el impacto ambiental de la compañía en sus objetivos operativos y ambientales relacionados con sus productos que integran la cartera industrial y de climatización.
María Blase, presidenta de Hvac y Transporte de Ingersoll Rand para Latinoamérica, dio a conocer recientemente en Colombia el compromiso de la compañía a nivel global en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), consistente en evitar la generación de emisiones CO2 equivalentes a la producción de energía para casi 2 millones de hogares durante un año, de la siguiente forma:
1) Para sus clientes, una reducción del 50 por ciento en la huella de gases de efecto invernadero de sus productos para el año 2020 y dar alternativas dentro de su cartera de soluciones con un menor potencial de calentamiento global para el 2030.
2) Inversión de 500 millones de dólares en investigación y desarrollo durante los próximos cinco años para financiar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a largo plazo en los productos de la compañía.
3) Reducción del 35 por ciento en la huella de gases de efecto invernadero en las oficinas de la compañía, plantas de fabricación y la flota de vehículos para el 2020.
De esta forma, la compañía estará llevando a la industria hacia un mundo más sustentable. “Para lograr la eficiencia energética, Ingersoll Rand introducirá productos en su cartera industrial y de climatización más eficientes operativa y energéticamente”, informó María Blase, presidenta de Hvac y Transporte de Ingersoll Rand para Latinoamérica.
En dos de las marcas de climatización de la compañía, Trane y Thermo King, se introducirán productos que usen refrigerantes con un menor potencial de calentamiento global y se ajusten a los planes ambientales de los clientes de Ingersoll Rand sin comprometer la seguridad, el rendimiento y la eficiencia.
Según María Blase, la compañía está comprometida en abordar todos los factores que contribuyen a la emisión de gases de efecto invernadero de sus productos como consumo de energía y carga refrigerante, fuga y tecnología del refrigerante. Aunque los productos de climatización y refrigeración para el transporte están diseñados para evitar las fugas, a veces estos pueden tener derrames de refrigerante a lo largo de su fabricación o el envío, o durante la instalación, o después de esta, debido a las uniones sueltas y al servicio continuo. “Ingersoll Rand estandarizará sus procesos para minimizar las fugas de refrigerante en el diseño y la confiabilidad del producto, la fabricación y las prácticas de mantenimiento”, enfatizó Blase.
La inversión de Ingersoll Rand de 500 millones de dólares para la investigación y el desarrollo relacionados con productos para el año 2020.