Una interesante narración sobre el desarrollo de un proyecto que incluye y resalta la importancia de la climatización
por Ing. Fabio Clavijo*
La historia se repite cada día en nuestra región y en cada ciudad del mundo. El equipo de diseñadores, arquitectos e ingenieros se dispone una vez más a atender la invitación para integrar las necesidades y requerimientos de este nuevo edificio.
Así que, durante la presentación del proyecto y de la mano del arquitecto a cargo cada quien va leyendo entre líneas las características particulares y oportunidades de mejora que se podrán incorporar. De esta manera se empiezan a dar puntadas para empezar a articular las soluciones que mejor encajan hacia la estructuración de la solución final para el edificio.
Todos los especialistas acogen los objetivos y funcionalidades que deberán incorporarse en el proyecto, por lo que cada quien presenta las observaciones y sugerencias que aportarán con suficiencia las soluciones formuladas. El trabajo de diseño deberá entretejerse entre muchas manos y mentes. Concluida la presentación, cada quien retorna a su base con ideas bastante claras de los criterios y tiempos que se integrarán en el camino.
¡¡Oppsss!! Espérate un tantico. ¿Y es que así de esta manera cuasi-mágica se van integrando lo proyectos? ¿Hay acaso algo especial? Creo que con mis años de experiencia ya me conozco el desenlace.
Uhmm... Déjame entonces regresar un poco la cinta para entender de qué se trata todo esto. En efecto, cada proyecto tiene su historia y cada quien con su historia cuenta sus proyectos.
Mira, la historia empieza hace varios meses en medio de la pandemia. El proyecto había sido convocado por nuestro cliente estrella, quien propuso desarrollar ese edificio con el cumplimiento de algunos estándares internacionales, que resultaban mandatorios para su casa matriz en el exterior, además de algunas otras precisiones sobre desempeño ambiental y energético.
Así que una vez más llamamos a nuestros amigos ingenieros con quienes habíamos desarrollado proyectos a lo largo de los últimos años. El proyecto en su evolución y diseño no fue muy diferente de otros que ya habíamos realizado en el pasado, por lo que terminamos entregando el proyecto completo dentro del plazo acordado.
El día de la entrega repasamos con el cliente los compromisos y requerimientos del proyecto y es así que en su verificación aparecieron evidencias sobre cómo varios estándares y normas no estaban referidas ni atendidas en varios temas. ¡¡Diablos!! ¿Cómo así? ¿Acaso no estaba entendido que todos entendían el alcance de estos compromisos?
Mira cómo la mazorca empieza a desgranarse. Resulta que varios miembros de nuestro equipo eran a la vez diseñadores y contratistas, y en el entendido que todos eran profesionales expertos en estos temas se dio carta libre a cada quien, siendo apenas suficiente un rápido repaso a la lista en cuestión.
Así que al final, el proyecto fue devuelto sin aprobación y nuestro equipo con el rabo entre las piernas apenas tratando de entender, toda esta amarga situación.
Semanas atrás el equipo de arquitectura en efecto ha atravesado el camino de ida y de regreso revisando y ajustando cada espacio, cada trazo y requerimiento para asegurarse que los objetivos y requerimientos del propietario queden plasmados de camino a la solución final.
La última semana, corriendo con el reloj en la mano ha sido un poco de locos, pero finalmente hace un par de días se han presentado los planos por segunda vez a aprobación del propietario, los que seguramente con ajustes de última hora servirán para convocar a los especialistas de las diferentes áreas técnicas y desarrollar la infraestructura funcional y de servicios que deberán articularse en la edificación.
Hace un rato han llegado a la mesa virtual varios de los especialistas invitados que son conocidos de vieja data, en tanto que un par de caras nuevas aparecen en escena, quienes con la debida presentación y bienvenida completan el equipo de trabajo. Ahora sí, a trabajar se dijo.
La presentación del proyecto con sus planos permite enlazar preguntas a medida que se va interpretando la misión, requerimientos y estándares a cumplir en el proyecto. Podrá ser un proyecto más pero el alcance propuesto da para pensar que esta es una linda oportunidad para apostarle a criterios que además de cumplir con lo esencial, superen los niveles convencionales de desempeño, por lo que todos parecen acoger con entusiasmo esta oportunidad. ¡Esta vez todos cumpliremos en todo!
El especialista de Climatización antes del cierre de la reunión presenta algunas preguntas que deben ser respondidas en el curso de los próximos días. Se trata de la orientación del edificio, niveles de sellamiento de la fachada y observaciones sobre la alta exposición solar que se presenta en horas de la mañana y otro tanto en la cara oeste. Otras consideraciones se mencionan sin que el grupo entienda mucho de su importancia, así que cada quien va de la mano de su experiencia y su nivel de conocimientos a la fecha.
Los días siguientes aportan la información esperada que es apoyada con ideas y soluciones por parte del Consultor de Climatización. El caso señala la recomendación de reducir las áreas acristaladas que tienen exposición Este-Oeste a la vez que considerar elementos de sombra que reduzcan los efectos de asoleación en esos costados. Los cálculos confirman que el 29% de la carga térmica total interna ingresa a través de los ventanales. Otras consideraciones para reducir fuentes de ganancia de calor a través de paredes y techos son puestas en conocimiento del equipo de arquitectura.
Las cifras aportadas indican que de implementarse estas recomendaciones se reducirá el consumo anual de energía en un 18%, en tanto que la inversión inicial podrá beneficiarse con ahorros hasta del orden de 11%.
Claro está que el consumo de energía de los sistemas de climatización puede representar el 55% o 60% de la factura de energía del edificio, por lo que la propuesta es acogida y aunque los plazos son apretados, se abre el espacio para hacer estos ajustes e incorporar tales modificaciones con el apoyo de un par de proveedores que prestos apoyan de momento.
Una semana más tarde el equipo completo se reúne de nuevo para analizar los avances en los cálculos y diseños de cada especialista. La reunión permite entretejer las soluciones con la presentación de planos y bosquejos de solución que cada quien va presentando, dejando anotadas las observaciones, ajustes y cambios que se deberán realizar en los próximos días para avanzar de manera integrada hacia la etapa final de ingeniería de detalle y elaboración de planos.
Justo durante la semana, aparecen cruces de correos en el grupo por parte de los miembros del equipo de profesionales. En efecto, opiniones, verificaciones y recomendaciones que sirven de referencia para cerrar los diseños finales abrirán paso hacia la elaboración de las especificaciones técnicas, pliegos de condiciones y sustentación final del proyecto.
En la medida en que se van incorporando estas decisiones a los planos y especificaciones de cada especialidad, el proyecto empieza a mostrarse robustecido de la mano de los beneficios incorporados que le otorgarán al proyecto una línea desempeño energético y ambiental que será referente para otros proyectos.
Los ajustes y recomendaciones que ha brindado el consultor dista en mucho del trabajo que se realizaba años atrás aceptando el diseño arquitectónico propuesto como único punto de partida y de llegada para la gestión de las ingenierías, y es justamente aquí donde se diferencian los diseños propuestos por las empresas contratistas de aquellos que han sido enriquecidos y beneficiados con la gestión de los ingenieros consultores.
Los resultados saltan a la vista y el proyecto se aprueba con una carta de felicitación.
* Fabio Clavijo es Miembro: CIC-LAC, Consejo de Ingenieros Consultores – Latinoamérica y el Caribe, ASHRAE, ACAIRE, AEE,. Pueden contactarlo en el correo electrónico: [email protected]