La ingeniera autora de este artículo presenta doce razones por las cuales no se debe utilizar dispositivos generadores de ozono en espacios interiores.
Por Verónica Ledesma*
Los humanos respiramos más de 15.000 litros de aire todos los días, consumiendo aproximadamente cuatro veces más aire que alimentos y líquidos juntos. Esto equivale aproximadamente a consumir un vaso de aire por minuto. Los efectos sobre la salud asociados con la exposición a contaminantes del aire en interiores pueden ser a largo plazo y pueden variar en gravedad.
Aunque la calidad del aire interior se puede gestionar de diferentes maneras, algunas tecnologías no solo no son recomendables sino que adicionalmente son consideradas dañinas para la salud y las debes evitar. Tal es el caso de los filtros generadores de ozono.
Los generadores de ozono son comercializados como purificadores de aire. A menudo, los proveedores de generadores de ozono hacen declaraciones engañosas y distribuyen material que lleva al público a creer que estos dispositivos son seguros y efectivos para controlar la contaminación del aire en interiores. Durante casi un siglo, los profesionales de la salud han refutado esta afirmación.
El propósito de este post es brindar información precisa sobre el uso de dispositivos generadores de ozono en espacios interiores; esta información se basa en la evidencia científica más actualizada al momento.
Te compartimos doce puntos que debes conocer, establecidos por la United States Environmental Protection Agency - EPA (Agencia de Protección Mecioambiental de Estados Unidos):
#1
Algunos proveedores aseguran que estos dispositivos han sido aprobados por el Gobierno Federal de Estados Unidos para su uso en espacios interiores/ocupados. Por el contrario, NINGUNA agencia del Gobierno Federal los ha aprobado para su uso en espacios interiores/ocupados.
#2
El ozono es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno. Dos átomos de oxígeno forman la molécula básica de oxígeno: el oxígeno que respiramos y que es esencial para la vida. El tercer átomo de oxígeno puede desprenderse de la molécula de ozono y volver a unirse a moléculas de otras sustancias, alterando así su composición química. Es esta capacidad de reaccionar con otras sustancias lo que constituye la base de las afirmaciones de los fabricantes.
Sin embargo, las mismas propiedades químicas que permiten que las altas concentraciones de ozono reaccionen con material orgánico le dan también la capacidad de reaccionar con material orgánico del cuerpo y tener así consecuencias negativas para la salud. Cuando se inhala, el ozono puede dañar los pulmones. Cantidades relativamente bajas pueden causar dolor de pecho, tos, dificultad para respirar e irritación de garganta. El ozono puede empeorar las enfermedades respiratorias crónicas como el asma y comprometer la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones respiratorias.
#3
Los fabricantes y vendedores de dispositivos de ozono a menudo usan términos engañosos para describir el ozono. Términos como “oxígeno energizado”, “aire puro” o “algo más natural” sugieren que el ozono es un tipo de oxígeno saludable. Utilizan frecuentemente como argumento que el ozono se encuentra naturalmente en la atmósfera y que “siendo algo natural será bueno para tu cuerpo”.
Si bien es verdad que el ozono conocido como “ozono estratosférico” ayuda a filtrar la dañina radiación ultravioleta del sol, el ozono en la atmósfera puede ser dañino para el sistema respiratorio. Se encuentra catalogado dentro de los siete principales contaminantes del aire, junto con las partículas PM10, PM2.5, monóxido de carbono, dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno y el plomo, junto con los que puede llegar a mezclarse.
Ya sea puro o mezclado con otras sustancias químicas, el ozono puede ser perjudicial para la salud. La U.S. Environmental Protection Agency utiliza la frase “good up high, bad nerby” (bueno arriba, malo cerca) para hacer hincapié en este punto.
#4
Una revisión científica muestra que, para muchas sustancias químicas que se encuentran comúnmente en los ambientes interiores (que son las que deseamos eliminar con los filtros de ozono), el proceso de reacción con el ozono puede tardar meses o hasta años. Para efectos prácticos y dicho en otras palabras, el ozono no reacciona en lo absoluto con dichos químicos. Los generadores de ozono no son eficaces para eliminar el monóxido de carbono ni el formaldehído.
#5
Para muchos de los productos químicos con los que el ozono reacciona fácilmente, la reacción puede formar una variedad de subproductos perjudiciales e irritantes. Por ejemplo, en un experimento de laboratorio que mezcló ozono con sustancias químicas de alfombras nuevas (Compuestos Orgánicos Volátiles o VOCs), el ozono redujo muchas de estas sustancias, incluidas las que pueden producir olor a alfombra nueva. Sin embargo, en el proceso, la reacción produjo una variedad de aldehídos y la concentración final de químicos orgánicos en el aire aumentó en lugar de disminuir después de la introducción del ozono.
#6
El ozono no elimina las partículas del aire, incluidas las partículas que causan la mayoría de las alergias, por ejemplo, polvo y polen.
#7
Existe evidencia que demuestra que en concentraciones que no exceden los estándares de salud pública, el ozono no es eficaz para eliminar los contaminantes del aire interior. Cabe aclarar que tampoco elimina de manera efectiva virus, bacterias, moho u otros contaminantes biológicos.
#8
Estudios sugieren que los olores se pueden llegar a enmascarar por el olor del ozono, pero no son eliminados. El ozono no se considera útil para la eliminación de olores en los sistemas de ventilación de edificios.
#9
Algunos datos sugieren que los niveles bajos de ozono pueden reducir las concentraciones e inhibir el crecimiento de organismos biológicos en el aire mientas el ozono esté presente, pero las concentraciones de ozono tendrían que ser de 5 a 10 veces más altas de lo que permiten los estándares de salud pública antes de que el ozono pueda descontaminar el aire lo suficiente.
#10
Incluso en concentraciones elevadas, el ozono puede no tener ningún efecto sobre los contaminantes biológicos incrustados en material poroso. En concentraciones que no exceden los estándares de salud pública, el ozono es ineficaz para controlar la contaminación del aire interior.
#11
El ozono puede afectar negativamente a las plantas en el interior y dañar materiales como caucho, revestimientos y recubrimientos de cables eléctricos y obras de arte que contienen tintes y pigmentos susceptibles
#12
Algunos estudios demuestran que las concentraciones de ozono producidas por los generadores de ozono pueden exceder los estándares de salud incluso cuando se siguen las instrucciones del fabricante.
Ya sea en su forma pura o mezclado con otros químicos, el ozono puede ser perjudicial para la salud. Se aconseja que se utilicen métodos comprobados para controlar la contaminación del aire en interiores y/o acercarse a un experto.
*Ing. Verónica Ledesma, HVAC expert.
Certified Energy Manager, LEED AP BD+C
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