Apenas saliendo de la crisis económica ya es evidente que la industria de la fabricación y la distribución de calderas es plenamente dependiente del estado del mercado global.
por: María Cecilia Hernández
Las calderas, tanto de generación de vapor como de calentamiento central de agua, son sistemas fundamentales para las todas las industrias imaginables en el contexto global: comercial, industrial, residencial, turístico, entre otras. Son, tal vez, los equipos más versátiles de toda el mercado de calefacción, aire acondicionado y ventilación. Sin embargo, su comportamiento en el sistema económico fluctúa conforme funcione la economía mundial y depende, además, de otros factores que afecten directamente la dinámica particular del mercado en cada país.Es así como en el último año la fabricación y la comercialización de calderas ha dado pequeños pasos hacia adelante como consecuencia de la estabilización de la crisis económica mundial. Tal es el caso de Colombia, en donde la demanda de este producto ha repuntado de manera favorable.
Así lo confirma Patricia León, coordinadora de mercadeo de la compañía colombiana Calderas Continental. “El mercado de calderas en nuestro país, usualmente tiene un significativo incremento en el último trimestre del año. Esto tiene que ver con muchas variables, principalmente el hecho de que tanto el sector privado como el sector estatal buscan cerrar sus presupuestos de inversión en este último periodo del año y adicionalmente intentar realizar el cierre de negociaciones con los precios inicialmente pactados. El suministro de este tipo de equipos, se ve enormemente influenciado por el comportamiento del mercado nacional, y a nivel externo por todo el entorno económico y político de cada país, esto último es un factor determinante en las exportaciones”, comenta León.
Adicionalmente, la recuperación pausada de la economía mundial y a nivel nacional ha permitido que desde finales del año pasado muchos proyectos que se habían proyectados estén empezando a ponerse en marcha o su estudio y posterior aprobación se haya reactivado para este nuevo año 2011. A pesar de que la crisis económica no tuvo un efecto muy contundente en algunos países latinoamericanos sí golpeó de manera directa otros mercados a los cuales le sirve la industria de fabricación de calderas..
Un contexto político que afecta
Para México, sin embargo, el tema de la comercialización es un poco más complejo. El país norteamericano viene atravesando, desde el año pasado, por una crisis de seguridad interna que perjudica notablemente su clima y su imagen financiera ante países del extranjero que pretenden invertir o comprar.
Según Raúl Fernández, gerente de ingeniería de Calderas Clayton de México, filial de Clayton Industries en Estados Unidos, “tenemos un panorama complicado para este año por causa de las condiciones generales del país. Y aunque apenas estamos saliendo de la crisis económica que golpeó al mundo entero, ese no es nuestro único problema. Sabemos y consideramos que es urgente mantener unas buenas políticas de integración, de ese modo esperamos que la situación para los empresarios y para el país en general mejoren”.
Así mismo, el empresario explica que el mercado de las calderas es un negocio de oportunidades en el que se debe buscar la mejor manera de mantenerse vivos en las condiciones que hoy en día les presenta la situación del país, “en nuestro caso en particular nuestras políticas de ventas han sido más agresivas y hemos ganado más terreno”.
El clima de inseguridad que se vive en el país se evidencia de muchas maneras, incluso algunos empresarios se niegan a responder ante los medios de comunicación, aunque se trate de temas que nada tienen que ver con la situación social y civil del país, por el temor que les genera ser reconocidos por los violentos.
Salida y entrada de insumos y productos
La industria de las calderas asegura una buena dinámica en la cadena productiva de este mercado para las compañías fabricantes, pues generan tanto movimiento interno como de exportación y de importación, ya que en la mayoría de los casos las empresas no cuentan con todos los insumos necesarios para la fabricación de este producto y se hace indispensable comprar ya sea dentro del mismo país o importar.
A nivel interno cada línea está dedicada a un mercado particular y conforme avance o se estanque esta industria afecta la línea en cuestión. Así lo explica la funcionaria de Calderas Continental: “Por ejemplo, la línea de calentamiento central de agua está amarrada a la dinámica que conserve el mercado de la construcción, pues son calderas dedicadas al servicio de edificios, clínicas, hospitales, hoteles y viviendas ubicadas en estratos socio económicos altos. Por su parte la línea de generación de vapor depende de cómo se comporte el sector industrial, en donde muchas veces los proyectos son más grandes y mucho más significativos en costos, pero dependen enormemente de cómo se presente el contexto político y el entorno nacional a nivel económico y político”.
Por esta razón en el 2010 Colombia tuvo una participación destacada en proyectos de la línea de vapor y en el 2009 la línea que se destacó fue la de calentamiento central de agua.
Patricia León asegura que Colombia tiene un buen mercado interno, “este es un mercado que fluctúa de manera regular. Las principales empresas que fabrican calderas exportan sobre todo a toda la parte de centro y sur América, con gran demanda por parte de Venezuela y Ecuador. Sin embargo, nuestro principal mercado es el interno. Importamos directamente toda la parte de valvulería y de automatización desde Estados Unidos, y compramos a distribuidores nacionales toda la parte eléctrica, láminas, tubería, aunque sabemos que éstos a su vez importan este material. Lo único que compramos de manera local son los accesorios”.
Aunque las condiciones políticas de su país no son las mejores, según Fernández “en general en México las ventas subieron durante el 2010 y los productos que más se venden son los generadores de vapor. La mayoría de nuestros insumos son importados desde Estados Unidos y Bélgica y nosotros paralelamente exportamos las calderas terminadas al mercado latino: México, Centro y Sur América. Algunos de países a donde hemos vendido son Brasil, Chile y Costa Rica. Pero hay que aclarar que los países que más distribuyen estos equipos son Ecuador y Venezuela”.
Nuevas tendencias y buenas prácticas de uso
Aunque en el tema de calderas se ha mantenido el procedimiento de fabricación y son pocos los casos de aplicación de nuevas tecnologías, es crucial hacer énfasis en la importancia de hacer un buen mantenimiento a las máquinas y seguir las recomendaciones de uso de los expertos.
“En el tema de implementación e innovación de tecnologías se ha ensayado con la utilización de energías alternativas, como la energía solar o térmica pero no han sido extensivas”, comenta Fernández.
Ya en el continente europeo están poniendo a prueba una experiencia piloto que consiste en implementar una caldera de biomasa que utiliza como combustible restos vegetales. El proyecto pretende reemplazar las calderas de un edificio, que funcionan con gas natural y que tienen cerca de 20 años de haber sido instaladas, por otras de biomasa. Los expertos aseguran que este experimento reducirá en 48.600 kilogramos las emisiones de CO2 al año. Se trata de calderas que suponen un costo de mantenimiento mucho menor al de una caldera tradicional.
“Un buen mantenimiento de una caldera consiste en la limpieza de las partes móviles del equipo, como bombas, ventiladores y la parte electromecánica. Existen rutinas de mantenimiento muy rigurosas y dependen del tipo de revisión: semanal, mensual y anual, hay rutinas que se hacen en operación y otras que se ejecutan con equipo parado. Es vital que antes de comprar el equipo la persona se asesore muy bien y es fundamental hacer mantenimiento preventivo”, explican voceros de la compañía mexicana de calderas Myrggo S.A.
Con este mismo procedimiento coincide Raúl Fernandez y añade que un mal mantenimiento podría traer consecuencias muy graves, como la destrucción del propio equipo. “En el caso de las calderas que nosotros construimos no existe el riesgo de explosión por vapor en la tubería, pero obviamente el hecho de manejar combustibles implica riesgo de explosión si se violan las condiciones de seguridad que establecen los fabricantes”.
Fernández agrega algunas recomendaciones que deben ser tenidas en cuenta al momento de operar un equipo de calderas: “Leer el manual de operaciones y mantenimiento antes de poner en funcionamiento el sistema, la persona que lo opere debe ser una persona capacitada, que conozca perfectamente lo que tiene en sus manos; en términos generales lo que se usa son protectores auditivos. Como el equipo tiene partes calientes expuestas el operario siempre debe tener protección en la manipulación y debe buscar la manera de aislar los elementos que puedan afectar su integridad física”.