Conozcamos las características y bondades técnicas sobre una nueva tecnología en equipos de purificación de aire.
por Julián A. Restrepo R. y José Paulo Naranjo*
Introducción: Actualmente, los edificios de oficinas y centros de trabajo de las ciudades alrededor del mundo son cada vez más sofisticados en cuanto a su originalidad, diseño y prestaciones, inmuebles en los que trabajamos o habitamos, de hecho, en muchos casos, diariamente pasamos mucho más tiempo en el trabajo y con nuestros colegas, que en nuestros hogares y con nuestras familias. El hecho es que, sin embargo, dichas edificaciones pueden proveer cierta vulnerabilidad para quienes las ocuparán y sus habitantes no estamos exentos de padecer los efectos del denominado Síndrome del Edificio Enfermo (SEE ó Sick Building Syndrome, en inglés) [1].
Asimismo, y de manera no menos importante, debemos hablar de las denominadas infecciones asociadas a la atención de salud (IAAS), también denominadas infecciones nosocomiales. Acorde a la Organización Mundial de la Salud (OMS): Las infecciones asociadas a la atención de salud representan un problema que afecta aproximadamente a un 15% de los pacientes ingresados en los hospitales y 34% de los pacientes en unidades de cuidados intensivos en países en desarrollo [2]. Acorde a un informe del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) del 2007, actualmente, se considera a las IAAS como uno de los problemas de salud pública más graves, calculándose que cada año tres millones de europeos adquieren una infección relacionada con los cuidados de la salud [3].
Es pues evidente que, cada vez se tiene una lenta pero creciente preocupación por la calidad del aire, tanto en espacios interiores como en exteriores y de sus efectos para las personas. Y es que el tema de la calidad del aire exterior no puede ser ajeno al del aire en interiores, ya que una recomendación de diseño para los sistemas de aire acondicionado es el uso de toma de aire exterior, pero debe reconocerse que, debido a la contaminación del aire exterior, se tienen algunos sistemas de aire acondicionado instalados y en operación sin inyección de aire exterior, lo que agrava el problema de la calidad de aire interior.
Sabemos que en los últimos años, muchas de las grandes ciudades del mundo, incluyendo países industrializados y en vías de desarrollo, han presentando reiteradamente episodios de alertas por alta contaminación del aire exterior, lo que ha obligado a tomar diferentes medidas para disminuir el problema, entre ellas la restricción de tráfico de vehículos a ciertas horas o durante todo el día, promover el día sin carro y el uso de la bicicleta, muchas de ellas relacionadas con la movilidad urbana, más que restricciones a las mismas industrias u otras posible fuentes. El tema es que muchas de estas medidas son impopulares y en muchos casos inefectivas [4], lo que agrava el problema y nos deja con una sensación de no tener muchas alternativas.
En este sentido surge la tecnología de Unidades de Tratamiento Oxidativas (UTO), equipos de purificación de aire basados en el principio de fotocatálisis, la cual surge como una alternativa tecnológica, sencilla, eficiente, económica y robusta para disminuir los niveles de contaminación en ambientes interiores. El objetivo del presente artículo es hacer una revisión general de los conceptos del SEE, IAAS y otras problemáticas asociadas a la mala calidad del aire interior y de cómo la tecnología de purificación basada en Unidades de Tratamiento Oxidativas (UTO), constituye una importante alternativa tecnológica a considerar e implementar.
¿Qué es el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE)?
El SEE puede definirse como el conjunto de diversos síntomas o afecciones que provoca paulatinamente un inmueble o edificación sobre las personas que habitan o trabajan continuamente en él y que no van, en general, acompañados de ninguna lesión orgánica o signo físico, diagnosticándose, a menudo, por exclusión [1], [5]. Aunque se desconocen las causas concretas que lo producen, fundamentalmente se atribuye a la contaminación del aire que circula al interior de la edificación. En algunos casos, en principio, no se trata de un problema grave que vaya más allá de un malestar temporal que reduce la capacidad respiratoria de las personas, pero en casos extremos puede incluso agravar en alguna patología relacionada [1].
En rigor, existen dificultades para definir lo que realmente se entiende por edificio enfermo y por Síndrome del Edificio Enfermo (SEE). En la práctica, los edificios enfermos son una parte de los edificios que presentan problemas. Estos edificios están, generalmente, equipados con aire acondicionado, aunque también pueden estar ventilados de forma natural. Sus ocupantes presentan quejas referentes a su salud en una proporción mayor a la que sería razonable esperar (>20%) y las causas son difíciles de identificar dado que en muchos casos tienen un origen multifactorial [5].
La OMS diferencia entre dos tipos distintos de edificio enfermo: El que presentan los edificios temporalmente enfermos, en el que se incluyen edificios nuevos o de reciente remodelación en los que los síntomas disminuyen y desaparecen con el tiempo, aproximadamente en medio año, y el que presentan los edificios permanentemente enfermos cuando los síntomas persisten, a menudo durante años, a pesar de haberse tomado medidas para solucionar los problemas.
Históricamente, del tema de las afectaciones que puede sufrir un trabajador por cuenta del espacio laboral en el que se desenvuelve se empezó a hablar en la década de los años 80 en EE.UU., por cuenta de las infecciones respiratorias que se multiplicaban en temporada de invierno, cuando las oficinas necesitaban calefacción y el frío obligaba a mantener las ventanas cerradas. Por supuesto, la falta de circulación de aire terminaba en un escenario ideal para la transmisión de virus y gérmenes, y esto ocasionaba la proliferación de enfermedades respiratorias y las consecuentes bajas laborales [6].
El SEE aparece principalmente en edificaciones herméticas que cuentan con sistemas centralizados de ventilación, sistemas de ventanas que no se abren, con suelos enmoquetados, alfombras, etc. En este tipo de instalaciones, por ejemplo un bloque de oficinas, el aire recircula constantemente a través de conductos cargándose de partículas perjudiciales para la salud de las personas. Sin embargo, el SEE no es un problema exclusivo de edificios cerrados. También se han reportado casos en inmuebles con buena ventilación. En términos generales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente el 30% de las construcciones modernas que nos rodean pueden provocar este síndrome en sus ocupantes [1].
Las molestias más frecuentes causadas por los edificios enfermos tienen que ver con las vías respiratorias, pero el catálogo de síntomas es muy variado. De hecho, no es extraño padecer varios de ellos a la vez. Las manifestaciones más habituales son [1]:
Síntomas nasales: irritación de la nariz, mucosidad abundante, sequedad nasal, congestión, trastorno del olfato o tos
Molestias oculares: irritación, cansancio, escozor y enrojecimiento ocular
Dolores de garganta: irritación, sequedad, ronquera, inflamación o enrojecimiento de la garganta
Alteraciones cutáneas: irritación y escozores en la piel
Otras manifestaciones son dolores de cabeza, náuseas, vértigos, fatiga mental o somnolencia, dificultades para concentrarse y alergias.
Normalmente, al abandonar el edificio en cuestión o al cabo de unos días estos síntomas suelen desaparecer o aminorarse.
Las Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud, en breve [3]
La Infección Asociada a la Atención de la Salud (IAAS) es aquella condición, localizada o sistémica, que resulta como consecuencia de un agente infeccioso o de sus toxinas y que no estaba presente, ni en fase de incubación en el momento del ingreso del paciente a un centro sanitario.
A partir de 2004, la 57a Asamblea Mundial de la Salud aprobó la creación de la “Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente”, con el propósito de que todos los organismos, grupos políticos y pacientes, confluyeran para dejar plasmado el principio “ante todo, no dañar” y reducir las consecuencias sanitarias y sociales negativas, de una atención de salud insegura a los pacientes. Las IAAS son consideradas como efectos adversos, y su estudio y seguimiento se ha incorporado en los comités hospitalarios creados en dichas entidades para el seguimiento de los efectos adversos ligados a la seguridad del paciente.
La OMS estima que, en los próximos 10 años, las IAAS serán el problema de Salud Pública más importante, con crecientes repercusiones económicas y humanas, por las siguientes causas:
- Se tendrá un mayor número de personas en condiciones de hacinamiento dentro de los servicios de salud.
- Se tendrá una mayor frecuencia de deficiencia de la inmunidad (edad, enfermedades con predominio de las crónicas, tratamientos, cáncer).
- Nuevos microorganismos o enfermedades emergentes.
- Aumento de la Resistencia bacteriana a los antibióticos.
Las IAAS, en general, es un indicador de calidad que refleja y unifica todas las actividades que se realizan a nivel hospitalario. En su aparición influyen gran cantidad de factores, relacionadas con el paciente (tanto los factores de riesgos intrínsecos como la obesidad, diabetes mellitus, cáncer y los extrínsecos como la higiene de manos del personal y familiares, el apego a uso de métodos de barrera limpieza, desinfección y esterilización del material a usar) (ver la Figura 1, para el muestreo de los lugares con contaminación microbiana).
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Figura 1: Izquierda: Uso de Impactador de aire, equipo empleado para hacer las tomas de aire para mediciones microbiológicas; Derecha: Cultivos microbiológicos resultantes de los análisis de muestras de aire (muestras en agar)
Otros problemas ocasionados por la mala calidad de aire interior
Además de los mencionados riesgos para la salud de las personas, ya sea en espacios interiores de edificios a través del SEE o en entidades hospitalarias a través de las IAAS, para los empresarios, uno evidente es la incomodidad para las personas que, junto a la falta de confort y el ausentismo de las personas debido a su ausencia por enfermedades respiratorias, se traduce en una baja productividad de las compañías y por ende en pérdidas económicas [7]. Para las personas en sí mismas, significa una baja en su calidad de vida y en general, en sus expectativas de vida, ya que muchas de estas enfermedades llegan a ser crónicas y una vez se desarrollan, acompañan a muchas personas el resto de su vida.
Nota: En la segunda parte de este artículo se hablará sobre la importancia de mantener los espacios interiores limpios y sobre la solución de Unidades de Tratamiento Oxidativas (UTO).
* Julián A. Restrepo R.- Investigación y Desarrollo - [email protected]
* José Paulo Naranjo - Gerente General - [email protected]
Ambientes Puros - www.ambientespuros.com - Medellín, Colombia.
Referencias
[1] https://www.webconsultas.com/belleza-y-bienestar/medioambiente/que-es-el-sindrome-del-edificio-enfermo
[2] https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=10788%3A2015-infections-associated-to-health-care-and-hand-hygiene&catid=4669%3Aannouncements-hss&Itemid=39594&lang=es
[3] https://www.abchospital.com/infecciones-asociadas-a-la-atencion-de-la-salud/
[4] https://www.elespectador.com/noticias/bogota/estudio-alerta-que-aumento-contaminacion-en-bogota-durante-dia-sin-carro-y-sin-moto-articulo-738198
[5] http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/201a300/ntp_289.pdf
[6] http://www.eltiempo.com/vida/salud/sintomas-del-sindrome-del-edificio-enfermo-59885
[7] https://www.mundohvacr.com.mx/2015/03/el-derecho-a-la-calidad-de-aire-interior/