México. Torre Mayor, en Ciudad de México, se considera un edificio inteligente, que ofrece un ambiente de trabajo productivo y eficiente, a través de la optimización de la estructura, sistemas, servicios y administración. De ahí que lograra por tercer año conseguir una certificación LEED, esta vez la Platino v4.1
De acuerdo con el portal web de LEED, “ubicada en Paseo de la Reforma, Ciudad de México, Torre Mayor es un ejemplo destacado de las mejores prácticas en LEED O+M para edificios existentes”. Esto considerando factores como la fachada, los sistemas de climatización, detección de monóxido, sistema de agua e iluminación.
Vale resaltar que esta edificación cuenta con 225 metros de altura y 77.000 m2 (828.821 pies cuadrados) de construcción, lo que la ubica como la torre más alta de América Latina. “El edificio se compone de cuatro sótanos, 55 pisos libres de columnas, estacionamientos, áreas comerciales y cuartos de máquinas y dirige sus funciones alrededor de un núcleo vertical de servicios. El edificio tiene una ocupación típica de aproximadamente 8.000 personas y un promedio de más de 1.000 visitantes por día”.
En Torre Mayor los ventiladores de inyección y extracción funcionan según los límites de las alarmas de los sensores de CO. Cuando se supera el límite del sensor de CO (50 ppm), todos los ventiladores se encenderán. Además, todas las unidades de tratamiento de aire arrancan en función de un programa de inicio optimizado, establecido diariamente con un horario fijo de acuerdo con un comando de inicio.
Otro punto a favor es el sistema de agua, de acuerdo con el portal de LEED “se reduce el consumo de agua potable para enfriar la torre y el equipo condensador evaporativo a través de una gestión eficaz del agua y el uso de agua no potable. El sistema de aguas pluviales recolecta agua de lluvia del techo sobre el piso 55 y de una terraza en el piso 10 que también se utiliza para la recolección de agua de lluvia. El sistema recolecta el agua y eventualmente la canaliza para ser depositada en tanques de tratamiento”.
Es decir, por su parte la planta de tratamiento de agua tiene por objetivo recuperar importantes volúmenes de líquido y utilizarlo para aplicaciones como riego de jardines, alimentación de torres de refrigeración, mobiliario hospitalario y recarga de aguas subterráneas.