Estados Unidos. Investigadores de la Universidad de Stanford, California, desarrollaron una nueva estructura de “superespejos” que permitiría a los edificios enfriarse sin utilizar sistemas tradicionales de aire acondicionado.
El estudio indica que los rayos infrarrojos que recibe la estructura ubicada en el tejado saldrían directamente hacia el espacio impidiendo que el edificio se caliente con la luz del sol, trabajando como un radiador térmico y despidiendo el calor como radiación infrarroja.
"Si cubres partes significativas del techo con este espejo verás cuánta electricidad puedes ahorrar", explica Shanhui Fan, autor principal del estudio y experto en fotónica de la Universidad de Stanford, en declaraciones publicadas por BBCmundo.com
El espejo cuenta con un grosor de 1,8 micras, está formado de siete capas de dióxido de silicio y óxido de hafnio en la parte superior de una delgada capa de plata. Estas capas no tienen un espesor uniforme, sino que han sido diseñadas para crear el nuevo material.
El prototipo ya fue probado por los investigadores en un edificio, el cual disminuyó su temperatura establecimiento en 5ºC.