Internacional. En 2010, América Latina y China fueron las regiones del mundo que más le apostaron a la implementación de energías renovables. Según un estudio publicado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), los países latinoamericanos invirtieron US$13.100 millones en el sector, cerca de un 39% más que en 2009; superados únicamente por el país asiático que destinó US$48.900 millones a las fuentes limpias.
En total, la inversión mundial en esta categoría alcanzó los US$211.000 millones, 32% más que el año inmediatamente anterior; y por primera vez fueron las economías en desarrollo las que lideraron los fondos para proyectos de gran escala al invertir US$72.000 millones, US$ 2.000 millones por encima de las potencias mundiales.
En Latinoamérica, Brasil con US$7.000 millones, México con US$2.320 millones, Chile con US$960 millones, Argentina con US$740 millones y Perú con US$480 millones, fueron los mayores inversores. Estos capitales se destinaron principalmente a la producción de energía eólica, geotérmica, plantas de etanol y biomasa.
Según el subsecretario general de la ONU, Achim Steiner, el continuo crecimiento de este segmento central de la economía verde no es una casualidad. “La combinación de objetivos establecidos por los gobiernos, políticas de apoyo y fondos de estímulo están sosteniendo el crecimiento del sector de renovables y acercando la transformación que tanto necesita nuestro sistema global de energía”.
Por su parte, según el informe, el aumento en China estuvo dirigido por el crecimiento de las granjas eólicas, las cuales acapararon el 78% del capital durante el año y añadieron 17 gigavatios de potencia al país para una capacidad total de 42,5 gigavatios, la mayor del mundo y 10 veces superior a la de Dinamarca.