Internacional. La evolución tecnológica del transporte con cadena de frío está justificada por la necesidad de distribuir productos como alimentos y medicamentos de manera estratégica y sustentable, se afirma desde la compañía Thermo King.
De igual manera, las soluciones para la cadena de frío han crecido gracias a la mayor demanda de productos perecederos, a tendencias como el comercio electrónico y a una mayor conciencia de los consumidores sobre la seguridad alimentaria.
De acuerdo con un estudio de Mordor Intelligence, el mercado de logística de la cadena de frío de América Latina crecerá de US $4.78 mil millones en 2023 a US $8.27 mil millones para 2028.
“El crecimiento de la demanda de transporte refrigerado es un reto significativo. Sin embargo, contar con una planificación enfocada en potencializar los recursos y optimizar rutas, gestionando riesgos y disminuyendo el consumo de energía, será fundamental para garantizar la calidad de los productos que se transportan”, comentó Marcel Souza, gerente de Producto para América Latina de Thermo King, quien identificó tres tendencias tecnológicas emergentes.
Impacto de la automatización
Los sistemas de control de temperatura automatizados ayudan a garantizar que los productos perecederos se mantengan a la temperatura adecuada durante el transporte. La IA es parte fundamental ya que permite optimizar las rutas de transporte, detectar problemas en la cadena de frío y garantizar la seguridad de los artículos transportados.
Importancia de la intermodalidad
La intermodalidad es otra tendencia porque la combinación de diferentes modos de transporte, como el marítimo, el terrestre y el aéreo, puede ayudar a mejorar la eficiencia y la sustentabilidad del transporte de productos perecederos al reducirse los costos de transporte y las emisiones de gases de efecto invernadero.
Sustentabilidad
El transporte de carga con cadena de frío está trabajando para reducir su impacto ambiental, utilizando tecnologías más eficientes y sustentables. Por ejemplo, muchas empresas están utilizando vehículos eléctricos y de gas natural para transportar productos perecederos, medicamentos y vacunas.
Además, la industria está proponiendo sistemas de refrigeración más eficientes para reducir el consumo de energía, invirtiendo en el desarrollo de tecnología basada en electrificación, junto con otras fuentes de combustible sostenibles.
“Las empresas del sector deben aprovechar estas tendencias para mejorar su competitividad y ofrecer beneficios como la mejora de la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad”, concluyó Marcel.