
Por: Vanesa Restrepo
Luego de estar retirado y ejercer como consultor empresarial, la casualidad le permitió a Osmar Gomes da Silva tener dos nuevas oportunidades: trabajar de nuevo en otra compañía e ingresar a la industria de CVAC/R en Brasil.
Hace 20 años la asociación tecnico-científica Smacna llegó a Brasil con el fin de organizar y contribuir a la formación y profesionalización de la industria. Luego de abrir una oficina en la ciudad de São Paulo, sus directivos se dieron a la tarea de buscar una persona con el suficiente liderazgo y capacidad propositiva para posicionarlos como un organismo promotor de la capacitación profesional y reglamentación de todas las empresas y personas vinculadas con el sector.
Silva no estaba familiarizado con la industria y mucho menos con la corporación, pero ello no fue inconveniente para que un empresario se atreviera a postularlo como la persona ideal para estar dentro del grupo directivo.
“En una consultoría a una empresa de un contratista, él me contó que habían creado Smacna Brasil y me dijo que yo tenía cara de ser de esa institución. Yo, de broma, le dije 'entonces voy a tener que hacerme una cirugía plástica, porque no debe ser bonita', recuerda Osmar mientras explica que fue Eduardo Del'antonia, entonces director de Thermotec, quien lo recomendó.
Posteriormente, Osmar fue entrevistado por los directivos: “ellos consideraron que yo tenía el perfil para ocupar la posición de Vicepresidente Ejecutivo. Este es un cargo estatutario y estoy acá porque creo que mi trabajo ha agradado”.
Manos a la obra
Contrario a lo que podía pensarse, para Osmar Silva no fue difícil adaptarse al trabajo: “no fue ningún problema no tener conocimiento de la industria, porque en la realidad, cuando esta organización surgió yo sabía cuál era exactamente el propósito: crear las mejores condiciones para conquistar el mercado y estas eran a través de la vía técnica”.
Con esos conocimientos, sumados a su experiencia administrativa en otras industrias y a su amor por la lectura, Silva comenzó a proponer ideas y desarrollar las acciones que hoy son la cara de Smacna Brasil ante el mundo. “Para hacer todo eso nos valíamos mucho de la experiencia y el entrenamiento de Smacna, Inc., en los Estados Unidos a través de la literatura y de visitas técnicas”.
La primera actividad implementada fue el Programa Smacna de Educación Continua, un sistema de formación profesional que hasta ahora ha acogido a más de 600 ingenieros, capacitándolos en diferentes temáticas alrededor de la calefacción, refrigeración, acondicionamiento de aire y ventilación.
Este programa se desarrolla a través de una alianza de cooperación establecida con la Asociación Brasilera de Refrigeración, Aire Acondicionado, Ventilación y Calefacción (ABRAVA), y el Sindicato de la Industria de Refrigeración, Calefacción y Tratamiento de Aire del estado de São Paulo (Sindratar).
En 1993 se creó el premio 'Destaques do ano' (Destacados del año), un galardón otorgado a los mejores proyectos de la industria, distinguiendo al mejor usuario final (cliente), la mejor firma de ingeniería térmica (instalador), el fabricante principal y los agentes de mercado responsables.
Observar, el secreto
El éxito de Osmar en una industria diferente a las que conoció en toda su carrera profesional, y el reconocimiento que ha obtenido Smacna de su mano, son el resultado de un proceso de observación e identificación de las características y requerimientos de la industria.
“Crear estos instrumentos que dieron una variedad y una formación profesional a los ingenieros y los técnicos es importante porque aquí no existía absolutamente nada, la organización estaba recién creada. Entonces, por ejemplo, pude contribuir de una forma eficiente para que ella subsista como un ente importante y útil para quienes están trabajando en el sector”.
Para nuestro Profesional del mes ninguna de esas cosas son difíciles de hacer, “basta con ser observador y saber cuáles son las necesidades del sector en Brasi”. De este modo, explica, se ha logrado hacer más eficiente y competente al sector, desde el punto de vista técnico.
Factores de éxito
De acuerdo con su experiencia y la autoridad que le otorgan sus cerca de dos décadas de experiencia en la industria, Osmar Gomes da Silva habló de los elementos imprescindibles para tener una compañía exitosa en la industra de CVAC/R en Brasil.
“Primero se debe tener un perfecto conocimiento técnico y de lo que se puede ofrecer al mercado, con espíritu avanzado de una buena gestión administrativa, económica y financiera, estar atento a todas las versiones que el mercado ofrece”.
Recalca la importancia de conocer la organización en la que se trabaja y estar compenetrado con ella, saber qué se le puede aportar y qué beneficios se obtendrán al hacer uso de las herramientas que organizaciones como Smacna le ofrecen.
“Hago lo que me gusta”
Aunque dedica gran parte de su tiempo al trabajo en Smacna, Osmar Gomes da Silva no tiene un horario específico. Su tiempo lo reparte entre visitar algunos proyectos y participar en comités que se encargan de definir asuntos de vital importancia como las temáticas a trabajar en los programas de formación y las regulaciones a tener en cuenta para garantizar el cumplimiento de las normas técnicas en el sector.
En su tiempo libre, disfruta leer y visitar a sus tres hijas, cuatro nietos y un bisnieto, en compañía de su esposa. También le gusta caminar, aunque es consciente de que São Paulo no siempre ofrece las condiciones ideales para esta actividad.
Para argumentar por qué los viajes y la vida social son dos de sus actividades preferidas, Osmar asegura que “las personas que son veteranas como yo, hacen de la vida social su mejor actividad. Parece que tiene un mejor efecto recreativo ver personas queridas, además de los parientes”. Respecto a los viajes, asegura que son una de sus pasiones y que trata de hacerlos cada vez que tiene tiempo y dinero.
“No tengo ninguna ambición material desmesurada, solamente hago lo que yo siempre quise hacer en mi vida profesional: ser útil a los semejantes, dando de mí lo mejor para que la tarea sea bien cumplida”, dice orgulloso.
Durante su paso por diferentes empresas químicas, gasíferas y mineras del mundo, nuestro Profesional del mes pudo viajar a través de toda Latinoamérica. “Yo tengo una energía muy grande, hago muchas cosas al mismo tiempo, y trato de hacer todo cuanto la cabeza soporta y el cuerpo resiste. Sinceramente, yo hago lo que mejor sé hacer”.
Repecto a su vida familiar y personal, es reservado. Cuenta que se graduó como Químico Industrial y que nació en São Paulo, pero no comenta en qué año. “Mirando mi historia, se puede decir que yo soy más o menos contemporáneo de Matusalén”.