Por: Alfredo Sotolongo*
Como les he indicado en anteriores columnas de opinión, desde el comienzo de mi vida profesional, hace 42 años, he sentido gran pasión por la conservación de energía. Me ha parecido siempre que desperdiciarla es como ir contra natura y por tal razón trato de enfocarme en ese tema tan fascinante.
Me pregunto: ¿de qué nos sirve el mejor diseño y la mejor instalación de un sistema de aire acondicionado donde se han aplicado los últimos componentes de conservación de energía y los equipos más eficientes y sin embargo, no se les da el mantenimiento preventivo apropiado?
Una triste realidad
En gran número de los proyectos que he visitado en los últimos 42 años en varios de nuestros países de América Latina y las islas del Caribe me he encontrado con la triste realidad que dichos proyectos no reciben el mantenimiento preventivo que necesitan, solamente se les atiende cuando dejan de operar u operan deficientemente. Esto significa que, posiblemente, han estado desperdiciando energía.
Desde el tratamiento de agua, en el sistema de agua de condensación, hasta los filtros de aire pierden su efectividad al no recibir el mantenimiento preventivo que recomiendan los fabricantes, penalizando la eficiencia en la cual basaron originalmente el diseño y la inversión.
Cosas tan simples como la limpieza o cambio de filtros, operación de compuertas de aire exterior, limpieza de cedazos o filtros de agua que afectan no solo la capacidad del sistema, sino que también penalizan el motor de los ventiladores y de las bombas de agua.
En los sistemas de agua helada por condensación por agua, los cuales resultan ser los más eficientes, la torre de enfriamiento es uno de los componentes más importantes. El enfriador (chiller) depende totalmente de la efectividad de la torre de enfriamiento para operar a su máxima eficiencia. No importa cuan eficiente sea el enfriador si la torre de enfriamiento no está operando con la efectividad para la cual fue seleccionada, nunca se logra la eficiencia a la que el enfriador es capaz de operar.
Por ejemplo, en las torres de enfriamiento en lo que se refiere a eficiencia, Protec Cooling Towers recomienda que el mantenimiento preventivo se ejecute de la siguiente manera:
a) Ventilador, motor, correas y poleas o transmisión: inspeccionarlo por vibración semanalmente y el ajuste de los tornillos y tuercas mensualmente.
b) Relleno: inspeccionarlo dos veces al año y si fuera necesario, lavarlo a presión.
c) Válvula tipo flota para reponer el agua: revisar si tiene fugas semanalmente.
d) Nivel de agua: inspeccionar diariamente.
e) Bandeja de distribución: inspeccionar semanalmente y limpiar de ser necesario.
f) Filtro de entrada de agua: limpiar semanalmente.
En el caso de las bombas de agua, ya sea de condensación o de agua helada, Armstrong recomienda que al difusor de succión, que contiene el colador y que está localizado a la entrada de cada bomba, se le mida la caída de presión a través del manómetro que se debe colocar en la conexión a la entrada del difusor de succión y el manómetro localizado a la entrada de la bomba. De esta forma, el encargado del mantenimiento puede determinar si el colador está sucio y limpiarlo. Además, se recomienda asegurarse de que la lubricación de la empaquetadura esté de acuerdo con la recomendación del fabricante, lo cual evita que se penalice el motor de la bomba.
Cualquier equipo que opere con correas y poleas debe inspeccionarse, por lo menos cada 4 meses, para confirmar que las poleas están alineadas y que mantiene la tensión recomendada por el fabricante. Preocupados por esta condición fabricantes de ventiladores y extractores de aire, como Loren Cook, han desarrollado un mecanismo que es parte del ventilador y que automáticamente mantiene la tensión en las correas. Esto evita que éstas resbalen y ayuda a mantener la eficiencia del equipo.
Otras consideraciones
Otro aspecto de mucha importancia es poder inspeccionar la caída de presión de los filtros de aire en las unidades manejadoras. Se deben poner manómetros de diferencial de presión leyendo la presión a través de cada filtro de aire y poder determinar cuándo la caída de presión llega a la presión final recomendada por el fabricante de los filtros.
En el caso de CamfilFarr ellos publican la caída de presión inicial y final, que representa el diferencial con el filtro limpio y sucio respectivamente. La caída de presión final indica que el filtro está saturado, ya no puede retener más polvo y se debe cambiar.
Si el encargado de mantenimiento solicita de los fabricantes de los equipos instalados en su proyecto todas las publicaciones de mantenimiento preventivo y además, entrena a su personal para seguir las recomendaciones básicas anteriormente expuestas, estoy seguro de que la gran mayoría de los sistemas de aire acondicionado existentes operarían a la eficiencia en la cual se basó el diseño original y se proyectó la inversión.
*Sobre el autor
El ingeniero Alfredo Sotolongo, presidente de Protec, Inc., está certificado como ingeniero profesional en Puerto Rico y en el Estado de la Florida; tiene más de 40 años de experiencia en la aplicación y venta de sistemas y equipos para la conservación de energía. Es miembro de ASME (American Society of Mechanical Engineers), AEE (Association of Energy Engineers), con quien está certificado como Ingeniero en Administración de Energía; es también miembro de ASHRAE y fue presidente del capítulo Miami de dicha asociación. Ha presentado también numerosas charlas sobre el tema de conservación de energía.