Dándole continuidad al artículo anterior sobre diseños eficientes para aire acondicionado, ahora el autor le da cabida a opiniones de sus colegas que sugieren otras opciones de sistemas centrales de agua fría de condensación por agua.
por Alfredo Sotolongo*
¡La energía más económica de producir es la que se ahorra!
En mi último artículo de Opinión compartí con ustedes mis experiencias sobre las nuevas tendencias en diseños eficientes de aire acondicionado. En este número quisiera, más bien, reportar opiniones que me han llegado de distintos colegas y dejar que ustedes decidan y lleguen a sus propias conclusiones.
En la edición anterior expliqué que, en sistemas centrales de agua fría condensados por agua, las tres variables a controlar eran los fluidos de aire, agua y refrigerante. La experiencia nos ratifica, que la gran mayoría de los sistemas de aire acondicionado operan aproximadamente 90% del tiempo entre 40% y 60% de su capacidad total.
Al modular la masa de estos tres fluidos a través de variadores de frecuencia se logra la operación más eficiente posible, sobre todo a cargas parciales, ya que el consumo eléctrico se reduce exponencialmente.
Todo lo que sea variable y se pueda modular, aunque no module los tres fluidos a la vez, modulando solamente uno o dos de ellos se contribuye al ahorro de energía, que es lo que perseguimos con las nuevas tendencias.
Varios colegas me han comentado sobre la aplicación de otros tipos de sistemas, siendo los siguientes los comentarios más importantes en comparación a sistemas centrales de agua fría de condensación por agua:
Hay ingenieros que me indican que ellos prefieren, si la aplicación lo justifica, utilizar otros tipos de sistemas cuando la capacidad total es de 100 a 150 toneladas o menos. Para capacidades mayores prefieren utilizar sistemas de agua fría ya que les permite diversificar la carga más fácilmente y reducir la capacidad total.
Lo que me argumentan es que se hace más fácil diversificar la carga de la planta central mientras mayor es la capacidad total del sistema, minimizando la cantidad de manejadoras de aire y logrando que cada una maneje zonas con distintas cargas variables durante la operación del sistema. Esto permite, en muchos casos, bajar la capacidad total del sistema hasta por 20%. Lo que significa que un sistema central donde los cálculos de carga reflejan 400 toneladas se podría satisfacer con solamente 320 toneladas, representando un costo inicial menor para la propiedad.
También han comentado que como el sistema central de agua fría está compuesto de equipos fabricados por distintas empresas, en el caso que se necesite cambiar cualquiera de ellos: enfriadores, torres de enfriamiento, bombas de agua, manejadoras de aire, etc… existen muchas opciones. De esta forma la propiedad tiene mayor flexibilidad al tener acceso a varios fabricantes para poder escoger el que más le convenga ya sea en costo inicial, costo en operación o en bondades técnicas.
Dependiendo del sistema a utilizar, han mencionado que la capacidad de algunos sistemas de expansión directa es limitada y se ven obligados a utilizar muchos equipos distribuidos por todo el edificio lo cual significa un laberinto de tubos de refrigerante y drenaje.
La gran mayoría de aquellos colegas que han comentado al respecto se inclinan a sistemas de agua fría en aplicaciones de aproximadamente 150 toneladas o mayores. Consideran que el ahorro en operación que logran al integrar el control de la planta completa, la flexibilidad a sustituir componentes con acceso a distintos fabricantes y tanto el respaldo como el bajo consumo de operación a cargas parciales que se logra con enfriadores con rodamientos magnéticos y sin aceite, hacen estos sistemas los preferidos cuando se comparan con cualquier otro.
Lo único que quisiera sugerir es que en los casos donde haya duda de qué sistema usar, es recomendable hacer los siguientes análisis: energético, de costo inicial y de costo de operación incluyendo mantenimiento. Ya que el propietario debe recibir del ingeniero consultor toda la información disponible para que entre ambos puedan decidir qué sistema conviene más, no solo de un punto de vista de costo inicial sino también de un punto de vista de ahorro de energía y mantenimiento en la futura operación del sistema.
De necesitar más información de cualquiera de los temas tratados en esta columna, favor de comunicarse conmigo al correo [email protected]
* Presidente de Protec, Inc., está certificado como ingeniero profesional en Puerto Rico y en el estado de la Florida; tiene más de 40 años de experiencia en la aplicación y venta de sistemas y equipos para la conservación de energía. Es miembro de ASME (American Society of Mechanical Engineers), AEE (Association of Energy Engineers), ASHRAE y fue presidente del capítulo Miami de dicha asociación.