El I Congreso de Climatización para Clínicas y Hospitales celebrado en Santo Domingo (República Dominicana) los días 15 y 16 de octubre, dejó gratas impresiones en el aspecto de como esta clase de espacio debe prestar más atención al tema de ambientes limpios.
por Karla Hernández*
Santo Domingo. Cada año, el tratamiento y la atención de cientos de millones de pacientes en todo el mundo se complica a causa de infecciones contraídas durante la asistencia médica. Como consecuencia, según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cuadro clínico de algunas dolencias empeora, al punto de provocar discapacidad o muerte.
Además del costo en vidas humanas, las infecciones relacionadas con la atención sanitaria, -también llamadas infecciones hospitalarias o nosocomiales- generan una carga económica adicional para los sistemas de salud, señala la OMS, y son causadas por situaciones relacionadas tanto con los sistemas y procesos sanitarios, como con comportamientos individuales.
Parámetros como la temperatura y la humedad relativa afectan la tasa de infecciones nosocomiales. Los microorganismos, nocivos en su mayoría, sobreviven más tiempo en ambientes muy secos o muy húmedos; por esto la importancia de conocer y aplicar la reglamentación existente para sistemas de climatización en centros hospitalarios.
El peligro de contaminación latente, así como la no obligatoriedad en el sistema de salud dominicano para implementar las normas y parámetros establecidos en la selección, instalación y mantenimiento de sistemas térmicos, motivó a la Asociación de Contratistas Mecánicos de República Dominicana (ACMERD), a realizar el I Congreso Internacional de Climatización en Clínicas y Hospitales.
El mismo, celebrado a mediados del mes de octubre, contó con la participación de dieciséis destacados ponentes provenientes de España, Italia, Estados Unidos, México, Puerto Rico, Colombia, Argentina y República Dominicana.
La ponencia inaugural, a cargo del Dr. Paulino Pastor Pérez, consultor y director de Ambisalud, trató sobre las normas existentes y parámetros ambientales a considerar al momento de diseñar sistemas HVAC, e igual aclaró la función primaria de estos equipos: asegurar condiciones termohidrométricas confortables, garantizar la calidad ambiental exigible en cada zona según su uso y el control en la dispersión de patógenos para evitar contaminaciones cruzadas.
“Otro elemento a ponderar en el diseño de un sistema de climatización, es que son instalaciones que en muchos casos deben trabajar 24 horas todos los días del año, por tanto la durabilidad y fiabilidad de las instalaciones debe ser considerada”, recomendó Pastor.
En los recintos hospitalarios, explicó, coexisten una multitud de actividades que se realizan en locales específicos destinados a ellas y desde el punto de vista de climatización, deben ser tratadas de forma diferenciada.
Dentro de este conjunto de áreas destacan las habitaciones para pacientes con requisitos especiales, como las habitaciones de infecciosos; y pacientes diagnosticados con enfermedades transmisibles por vía aérea, como tuberculosis o similar. El diseño de este tipo de salas debe prever la protección de los trabajadores y áreas adyacentes.
Por otro lado, también se consideran las habitaciones de ambiente protegido, normalmente denominadas inmunodeprimidos. “En este caso se trata de asegurar un ambiente libre de patógenos para proteger a pacientes inmunocomprometidos”, agregó.
Entre los parámetros ambientales a tener en cuenta, Pastor Pérez mencionó el control térmico, la cantidad de partículas en suspensión, control de ruido, la presión diferencial entre salas, el sentido y los patrones de flujos de aire, y la presencia de biocontaminantes.
Asimismo el ingeniero Jorge Hernández, gerente regional de las marcas Price, BAC, Taco y otras, disertó sobre criterios de diseño, mecanismos existentes para controlar la contaminación y las normativas actuales.
La pregunta sobre cómo abaratar costos y eficientizar recursos sin perjudicar a los pacientes, personal médico y visitantes, fue respondida por el ingeniero eléctrico de Innovair, Francisco Torres, quien detalló las siguientes medidas:
1. Para una visión más amplia del proyecto y sus necesidades particulares, procure siempre ser parte de un staff multidisciplinario. Pregunte cuántas salas de cirugía posee el centro hospitalario y qué tipo de cirugías se realizarán una vez listos.
2. Dependiendo de la intervención, las necesidades de filtración cambian. Los más altos grados corresponden a lugares donde se realizan operaciones tipo corazón abierto o en el cerebro.
3. Un simple cambio de horario en las cirugías ayuda a reducir el consumo eléctrico en un hospital. Recomiende evitar operar en las horas más calurosas del día.
4. Antes de escoger el sistema de climatización adecuado, investigue el público objetivo del centro hospitalario. Si al recinto acuden mujeres y niños en su mayoría, escoja un aire acondicionado que genere menos BTU. Esto porque las mujeres y niños producen menos calor.
Carlos Mendoza, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas del Ramo de Instalaciones para la Construcción (AMERIC), expuso el tema “Creando ambientes limpios en áreas críticas y laboratorios”, una guía práctica sobre cómo aplicar las normas vigentes y su importancia.
Para concluir, Andrés Velázquez, de Colombia, y Paulino Pastor Pérez, de España, mostraron dos casos de éxito. El primero en el Hospital General en Colombia y el segundo, en Valladolid.
El I Congreso Internacional de Climatización en Clínicas y Hospitales, celebrado en Santo Domingo, fue patrocinado por Carrier, La Innovación, Innovair, Clima Confort, Refricentro Rubiera, SAEG, Keyter, Mega Air y Refripartes.
* Si desea ampliar la información sobre este artículo consulte a Karla Hernández al correo electrónico [email protected]