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Por Vanesa Restrepo
La tormenta ya pasó. La industria de aire acondicionado y ventilación afrontó entre 2008 y 2009 los años más difíciles de la historia reciente y hoy, ad portas de cerrar el 2010, el panorama parece mucho más alentador. Bien dicen que después de la tormenta siempre llega la calma.
Los últimos años fueron difíciles: En 2008 pocos habían logrado predecir la burbuja económica que estallaría en los Estados Unidos, gestada en el sector inmobiliario y que arrastró consigo los bancos. Como resultado hubo una escasez de créditos que afectó el normal desarrollo de las actividades e inversiones en todos los segmentos productivos. Fue entonces cuando el pánico llevó a la quiebra a diferentes empresas y, particularmente en el sector de aire acondicionado y refrigeración se vivió una suspensión de las nuevas compras, aumento del mantenimiento y un descenso en el ritmo de reemplazo de equipos y refrigerantes por otros menos contaminantes.
Para 2009 la situación mejoró. Con la experiencia tenida y las advertencias de revisar cada paso que se daba, las compañías ajustaron sus presupuestos, quienes prestaban servicios técnicos para mantenimiento y reparación se ocuparon de esos negocios, mientras que algunos sectores se apoyaron en los recursos aprobados por los gobiernos para terminar de reemplazar las sustencias agotadoras del ozono usadas como refrigerantes.
En América Latina, particularmente, la crisis se sintió con menor fuerza, pues los gobiernos de Colombia, Brasil, Argentina, Perú y Chile tomaron medidas para proteger los mercados internos. En total, el PIB de la región cayó hasta 1,8% de acuerdo con los cálculos de la Cepal, luego de haber presentado un crecimiento constante desde 2004. En 2009 el PIB latinoamericano creció 4%, aproximadamente, y se espera que este 2010 cierre con un incremento de 5,2%, lo que significaría una recuperación del terreno perdido y una estabilización en el ritmo que se tenía.
Recuperación lenta
Pero las probabilidades de crecer vienen ahora. En primer lugar porque estamos en la recta final de la primera fase del protocolo de Kioto, y aún no se ha terminado de hacer el reemplazo. Eso podría llevar a un aumento en el mercado de equipos y nuevos refrigerantes.
No obstante, hay que considerar que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, publicó sus primeros cálculos para 2011, según los cuales la economía mundial tendrá una leve desaceleración, particularmente en Estados Unidos y Europa. Aunque esto ni implica que haya un efecto W en la economía (doble caída y lenta recuperación), muchas de nuestras economías dependerán de los resultados obtenidos en el primer mundo. Tal es el caso de México, que importa y exporta la mayor parte de sus productos desde y hacia los Estados Unidos.
A eso se suma una abundancia de dólares que generó una depreciación frente a las monedas locales, afectando directamente a los exportadores.
Los cálculos de la Cepal indican que el crecimiento de América Latina rondará el 3,9% en 2011. El Instituto Internacional de Finanzas (IIF) coincide en esta apreciación y entrega una cifra igual como cálculo del posible crecimiento regional. La Comunidad Andina de Fomento, CAF, por su parte, estima que las economías de la zona podrían llegar a fortalecerse en un 4% respecto a los resultados que entreguen para 2010.
Opciones comerciales
Un reciente informe del Banco Mundial explica que la participación de Estados Unidos como destino de las exportaciones de América Latina cayó de un 44% en 1990 a un 37% en el 2008, mientras que la de China creció más de diez veces en el mismo período. No obstante, el país sigue siendo un proveedor de primera línea en materia de tecnología y ciencia.
Por esta razón varios de nuestros países están a la espera de la aprobación de un nuevo tratado de libre comercio. El que más ha sonado hasta ahora es el de Panamá y Colombia, que aún no ha sido aprobado.
Como forma natural de blindarse contra una posible caída de algún mercado es precisamente diversificar. Por esa razón los consejeros del organismo, así como algunos expertos consultados por ACR LATINOAMERICA sugieren aprovechar los beneficios que traen los acuerdos regionales, tales como el Alba, Unasur, CAN, entre otros. A través de ellos se puede acceder a nuevos nichos de mercado y generar competitividad en el ámbito local.
Proyecciones locales
El informe de la Cepal asegura que en 2011 Panamá crecerá un 5%, similar a la que se calcula tendrá para el resto de 2010. Entre tanto, Bolivia estará en 4,5% este año y tendrá una leve desaceleración hasta 4% en 2011.
México, que fue el más afectado por la crisis podría llegar hasta 4,1% en 2010, cifra bastante importante si se considera que en 2009 tuvo una caída del 6% en su economía. Para el próximo año se prevé que podría estar creciendo a una tasa del 3% anual.
Colombia crecerá 3.7% y el próximo año frenará el crecimiento hasta el 3%. Entre tanto, Costa Rica crecerá al 4%, pero será superada por Chile que podría llegar al 6% de crecimiento en 2011.
Ecuador tendrá un desempeño regular, con crecimiento del 2,5%; siendo superado sólo por Venezuela, donde no se calcula un crecimiento, pero sí una estabilización luego de la caída de 3% en el ritmo económico presentada este año.
Y en el resto de Centroamérica, el organismo regional calcula alzas de 2,5% anuales para Honduras y 2% para Guatemala y Nicaragua.