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En Latinoamérica, a pesar de que los entes gubernamentales no estimulan la construcción verde, las organizaciones privadas se están preocupando por crear edificaciones amigables con el ambiente, según comenta Julio Londoño, gerente de departamento de válvulas de presión independiente, de Belimo.
En la región, México, Brasil, Colombia y Chile son los países que lideran este nuevo tipo de construcciones y de asociaciones que se preocupan por ellas, aunque su implementación no es tan alta como debiera y es poca su promulgación.
Julio asegura que uno de los factores más importantes para declarar a un edificio verde es contar con la certificación LEED (Directivas de energía y diseño ambiental, por sus siglas en ingles), la cual establece unas normas de construcción más exigentes y eficientes para mantener una buena calidad del aire interior, así como para permitir el ahorro de energía y la eficiencia en el consumo de agua, entre otros factores que permiten validar que un proyecto es ambientalmente amigable.
“El tener la certificación LEED le da claridad a un edificio en cuanto a su misión y al concepto de construcción verde, es necesario contar con esta certificación para declararlo verde, cualquier edificio puede obtener este aval en la región” agrega Julio Londoño.
América Latina ha avanzado en este tema; existen muchos profesionales acreditados en LEED por el USGBC, Consejo de edificios verdes de Estados Unidos (por sus siglas en inglés), los costos de automatización han bajado y el conocimiento del tema ha aumentado en la región, lo que sugiere un incremento de la construcción verde (automatizada) en un mediano plazo. (En la foto: Edificio Inteligente EPM, Medellín, Colombia)