Internacional. El Índice de Transición Energética del Foro Económico Mundial evalúa los logros alcanzados por los países del planeta en su propósito de alcanzar niveles de emisiones netas cero.
El organismo multilateral ha señalado que a lo largo de la última década, las puntuaciones globales del Índice de Transición Energética han mejorado un 10%.
Tradicionalmente, Suecia, Dinamarca y Noruega han ocupado los tres primeros puestos de la clasificación general, beneficiándose de sus sistemas energéticos diversos, marcos reguladores estables, alta inversión en investigación y desarrollo, y sistemas de tarificación del carbono que incentivan soluciones más ecológicas.
A la par, otros países menos desarrollados también han experimentado cambios en su puntuación, logrando avanzar hacia un futuro de emisiones netas cero con mayor rapidez.
Por ejemplo, el informe de Fostering Effective Energy Transition 2023, del Foro Económico Mundial, evidenció que solo India y Singapur han avanzado en todas las dimensiones de la transición energética planteadas en el documento (Energía equitativa, Energía segura y Energía sostenible).
¿Cómo está Latinoamérica?
A nivel regional, los países que aparecen mejor posicionados en el Índice de Transición Energética son Brasil (en el puesto 14), Uruguay (23), Costa Rica (25), Chile (30) y Paraguay (34).
De acuerdo con el Foro Económico Mundial, Latinoamérica tuvo uno de los progresos más lentos, con puntajes generales que aumentaron solo un 5% durante la última década.
En contraste, la región se destaca en la dimensión de Energía sostenible, debido al uso intensivo de energía hidroeléctrica. Sin embargo, su inversión en energías renovables disminuyó un 65% en los últimos 10 años.
Los expertos sostienen que los países latinoamericanos podrían avanzar si trabajan en el fortalecimiento de su entorno propicio, ya que su mejora en esta categoría ha sido de sólo el 8% en 10 años.
De igual forma, sugieren aprovechar los abundantes recursos naturales para impulsar la innovación, promover asociaciones público-privadas que mejoren el acceso al crédito e introducir reformas fiscales ambientales para obtener beneficios a largo plazo.
La iniciativa Renovables en América Latina y el Caribe, creada a finales de 2019, tiene como objetivo cubrir el 70% del consumo regional de electricidad con energías renovables para 2030.
Países líderes a nivel mundial
Dado que el desarrollo ha sido desigual, países muy por debajo en la clasificación general pueden liderar categorías específicas como la del desarrollo energético equitativo. Entre los países que muestran un fuerte impulso de transición en torno a la equidad se encuentran, por ejemplo, Kenia (en el puesto 46 de la clasificación general) y Túnez (en el puesto 89).
Entretanto, la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania ha llevado a algunas naciones a centrarse ante todo en la seguridad energética. Brunei Darussalam (105 en la clasificación general), Ghana (88) y Albania (21) son los países líderes en esta área, a pesar de encontrarse en diferentes fases de desarrollo, según el informe.
Los tres países tienen los combustibles fósiles como principal fuente de energía. Pero mientras Brunei se ha centrado en diversificar sus fuentes de energía, Ghana y Albania han reducido las importaciones de energía y mejorado su fiabilidad energética.
Finalmente, la sostenibilidad es una prioridad para muchos países centrados en la conservación y almacenamiento de la energía, así como en proyectos de energías renovables. Estonia y Luxemburgo han mostrado un fuerte impulso en estos campos.
La inversión en energías renovables en Estonia sigue cobrando impulso, con la reciente inversión en lo que se convertirá en el mayor parque eólico del país. Luxemburgo, por su parte, quiere seguir reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). En 2022, el país fue el segundo de la UE en reducción de emisiones de CO2, por detrás de los Países Bajos, al situar el desarrollo sostenible y la eficiencia energética en el centro de su estrategia de descarbonización.