Pero cada año nuevo, además de la alegría y la expectativas, trae consigo cambios e incluso nuevas regulaciones, como la que entró en vigor en Estados Unidos el pasado 1 de enero, y que se conoce como Ley de Seguridad e Independencia Energética de 2007, que fue firmada a finales de ese año y que palabras más palabras menos pretende “llevar a los Estados Unidos hacia una gran seguridad e independencia energética, para incrementar la producción de combustibles limpios renovables; proteger a los consumidores; incrementar la eficiencia de los productos, edificios, vehículos; promover la investigación sobre los gases de efecto invernadero, así como sobre su utilización y almacenamiento; e incrementar el desempeño energético del Gobierno Federal, entre otros propósitos”.
Esta ley tiene un impacto directo sobre la industria del CVAC/R, y en lo que respecta a equipos de refrigeración tiene hasta nueve requerimientos diferentes relacionados con los cerradores de las puertas del refrigerador, el aislamiento para techos, paredes y puertas (R 25 para enfriadores y R 32 para congeladores), el uso de los motores de los ventiladores de los evaporadores, los cuales cuando son inferiores a un caballo de potencia deben usar motores conmutados electrónicamente. También hay requerimientos relacionados con la iluminación y con las puertas de los exhibidores para supermercados.
En esta determinación hay varios elementos para analizar. Por un lado es muy positivo que el gobierno de Estados Unidos impulse prácticas que conduzcan a incrementar la eficiencia energética y, antes que nada, a optimizar el uso de los recursos con los que contamos; lo ideal es que esta ley no sea sólo una iniciativa muerta que quede como la típica bola de heno en medio del desierto.
Por otro lado y no menos importante, es que este tipo de iniciativas hagan eco en Latinoamérica y que ojalá estas determinaciones impulsen la región a consumir soluciones más eficientes energéticamente hablando. Hoy en día no tiene sentido que por ahorrarse unos pesos de más no se compren equipos con eficiencia SEER 13 o superior, como tampoco tiene sentido que los proveedores sigan llenando los almacenes latinos con unidades poco eficientes. Alguien tiene que pagar el costo, ojalá no siga siendo el planeta.
Un frío saludo.