Internacional. La compañía Sodeca se ha referido a la importancia de invertir en climatizar los centros educativos y cómo hacerlo de manera sostenible con los sistemas de ventilación con recuperación de calor.
De acuerdo con Carlos Martínez, ingeniero ambiental y responsable de Formación y Transferencia del Conocimiento de la empresa Sodeca, el objetivo de este tipo de inversiones debe ir más allá y asegurar el confort térmico durante toda la duración de los cursos a la vez que se mantiene una buena calidad del aire interior en las aulas.
“En los colegios, donde la concentración de personas es alta, el sistema de ventilación con recuperación de calor permite mantener un ambiente saludable y reducir la demanda de climatización al mismo tiempo”, explica Martínez. Es decir, los recuperadores de calor no solo mantienen una temperatura correcta de las aulas, sino que, además, filtran y renuevan el aire, mejorando el bienestar de los estudiantes.
El experto lo explica con un ejemplo práctico: “Supongamos que en el exterior de un edificio hay una temperatura de 33 °C y en el interior, de 23 °C. Si contamos con un recuperador de calor, el aire exterior (filtrado y tratado) entra en el interior del local a unos 26 °C. Esto, además de mejorar la calidad del aire interior y la salud de los ocupantes, va a suponer un importante ahorro energético y económico”.
Los modelos RECUP/EC-BS y RECUP/EC-H de Sodeca son recuperadores de calor que permiten aplicar este tratamiento en edificios con grandes caudales de aire, como los colegios.
En este tipo de proyecto, la sostenibilidad suele ser uno de los ejes que las instituciones marcan como prioritario. En este sentido, Carlos Martínez detalla que las soluciones con recuperación de calor que ofrece Sodeca consisten en sistemas de ventilación “diseñados precisamente para ser eficientes energéticamente, lo que reduce la huella de carbono de los colegios”. El porqué, es sencillo: “Al recuperar el calor del aire que se expulsa y transferirlo al aire que entra, se reduce significativamente la necesidad de sistemas de climatización tradicionales”.
Este ahorro energético repercute también, claro está, en que la inversión en climatización sea más rentable a largo plazo. “El ahorro energético que se consigue es
considerable y, además, la mejora en la calidad del aire tiene beneficios directos en la salud y el rendimiento académico. Es una inversión que se amortiza rápidamente”,
explica el ingeniero Martínez.