El primer edificio del país Inca en recibir la certificación LEED es un lujoso hotel ubicado en la región del Cusco llamado Tambo del Inka y que hace parte de la cadena de hoteles Libertador.
Le hotel fue acondicionado para ahorrar un 80% en el consumo de agua, ya que reciclan las aguas residuales a través de una planta de tratamiento y la utilizan de nuevo para regar los jardines del establecimiento.
Otras de las características por las que el hotel campestre logró dicha certificación se debe a que puede ahorrar un 36% en el consumo de energía eléctrica gracias al uso de refrigerantes y a un sistema de monitoreo de climatización en interiores.
Directivas de la cadena hotelera afirmaron que para los próximos cinco años aspiran a lograr la certificación LEED en los otros seis hoteles con los que cuentan.